XXIX Marxa contra les presons i el sistema que els necesita

Manifiesto:

En este contexto globa, hoy en día, en el que aumentan las guerras por la tierra y los recursos naturales, se expande la devastación de los territorios, y reviven los gobiernos neoconservadores y autoritarios en distintas partes (múltiples puntos geográficos del mundo) y los Estados europeos aprueban pactos migratorios para controlar y contener el desplazamiento forzado que ellos mismos provocan (con sus ansias neocoloniales)

En este año 2025 las necropolíticas migratorias se han llevado por delante -sólo en la frontera sur española- al menos 3000 vidas migrantes.

También este año, una vez más nos volvemos a encontrar delante del CIE de Zona Franca para repetir que en este lugar se condensan todas las violencias estructurales y sociales del patriarcado, el racismo y el clasismo que la ley de extranjería engendra.

Desde el grupo de apoyo a mujeres presas en el CIE, queremos denunciar que el CIE, además de ser la máxima expresión del Estado racial, forma parte de un engranaje mucho más amplio de dispositivos que pretenden disciplinar y domesticar las múltiples formas de vida en las que las mujeres, personas trans y no binarias desobedecen el statu quo.

Han pasado 30 años desde la primera ley de extranjería en este país y no es casualidad que este sistema colonial siga vigilando, controlando, encerrando y expulsando a las mujeres de clases populares, gitanas, migrantes, a la/es trans, a la/es sexo-género disidentes, a las putas y a las que se buscan la vida.

Son elles las que constantemente son castigadas, porque son elles las que constantemente desafían los roles de género dominantes que el capitalismo racial requiere para continuar haciendo a los ricos más ricos a costa del empobrecimiento del resto.

Por eso, queremos señalar especialmente al feminismo punitivo liberal, blanco e imperial y a sus políticas putófobas como cómplices en la criminalización de las compañeras presas en el CIE. La instrumentalización hipócrita de las putas, que sitúa el trabajo sexual elegido bajo el paraguas de la trata, no hace sino multiplicar la exposición a más violencias a las mujeres que dicho feminismo dice proteger.

Estas violencias vienen de la mano de ONGs y trabajadoras sociales que colaboran con fuerzas policiales y jueces. Legitimadas a través de los marcos discursivos de la “protección” y la “vulnerabilidad”, en estas operaciones contra la trata la supuesta protección se vuelve siempre en contra de las putas en forma de expedientes de expulsión por no tener papeles.

Pero no sólo esto, sino que en el CIE estas violencias continúan: es violencia el propio encierro, y a el se añaden la separación de sus hijes para las madres lactantes, el mal-trato cotidiano marcado por la masculinidad hegemónica, el abandono e incluso castigo a personas con una situación de salud mental y física que requieren atención y cuidado, la falta de cobertura de las mínimas necesidades higiénicas… Y un largo etcétera de, en definitiva, todas las miserias de una institución de la que solo se puede decir que debe desaparecer.

Por el cierre de los CIEs YA!
Por el fin de las deportaciones!
¡Por la abolición de la ley de extranjería!
¡¡Fuego al orden colonial!!